Una investigación española llevada a cabo entre 1998 y 2007 en personas mayores de 65 años, revela que la terapia adecuada con CPAP se asocia con una disminución de la mortalidad cardiovascular.

El síndrome de apnea del sueño severo no tratado correctamente con presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP, por sus siglas en inglés) se asocia con un incremento de mortalidad cardiovascular, debido especialmente a accidente cerebrovascular e insuficiencia cardíaca en ambos sexos, según un estudio realizado por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), y publicado en American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine.

Esta investigación, realizada entre 1998 – 2007 en mayores de 65 años, demostró que el tratamiento correcto con CPAP se asocia con una disminución de la mortalidad cardiovascular a niveles similares a la del pacientes sin el síndrome de apnea del sueño.

Así, los pacientes con síndrome alcanzaron ratios de mortalidad cardiovascular superiores (en un 2,25) a los del grupo control, mientras que aquellos en que se seguía un tratamiento correcto con CPAP, el ratio disminuía hasta el 0,98, sin diferencias con el grupo control.

“El aumento de la población anciana con patologías crónicas y con riesgo de desarrollar otras enfermedades graves va a tener consecuencias sociales y económicas importantes”, ha advertido el investigador principal, el doctor Miguel Ángel Martínez, del Hospital Universitario y Politécnico La Fe de Valencia.

De la misma opinión es el director del Comité de Relaciones Institucionales de la SEPAR, el doctor José Miguel Rodríguez González Moro, para quien “los pacientes crónicos, como las personas que sufren apnea del sueño, necesitan atención especializada sobre su patología”. “Es nuestra responsabilidad el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades crónicas respiratorias, ya que somos quienes más investigamos sobre estas enfermedades; somos quienes las conocemos mejor y mejor podemos ayudar a los pacientes que las sufren”, ha señalado González Moro.

El síndrome de apnea del sueño afecta a entre un 4 y 6% de los varones, y a entre un 2 y 4% de mujeres en la edad adulta y a un 20% de la población anciana. El síndrome, caracterizado por la obstrucción repetida de las vías respiratorias superiores durante el sueño, está relacionado con problemas más graves como hipertensión, insuficiencia cardiaca, ictus o cardiopatía isquémica.

El tratamiento consiste en dormir con un dispositivo de presión denominado CPAP que proporciona aire continuo a través de una mascarilla e impide que las vías se cierren. Así, el paciente duerme más y mejor, y evita la somnolencia diurna.

Fuente: www.jano.es