¿Qué son los cordales y los cordales incluidos?

Los cordales (conocidos habitualmente como muelas del juicio) son el tercer molar, y suelen aparecer entre los 16 y los 25 años, pero hay casos en los que no aparecen o lo hacen de forma parcial incluso en algunos casos se encuentran “retenidos” o “incluidos”.

El nombre de muelas del juicio está relacionado con la edad de erupción de estas, ya que son muelas que aparecen aproximadamente a los 20 años.

Hay un total de cuatro muelas cordales (una por cada cuadrante), y se localizan en la última posición de la línea de la dentadura, en el fondo de la boca.

Normalmente se recomienda la extracción de los cordales en aquellos casos en los que están provocando daños, o bien puedan afectar al desarrollo de otros dientes bien porque los empujan o porque estos aparezcan torcidos. En aquellos casos en los que los cordales está incluidos (que no hayan salido pero esté debajo de la encía), también suele recomendarse la extracción ya que pueden provocar apiñamiento dental, aparición de quistes y otros problemas de salud.

Es importante valorar cada caso y seleccionar el profesional adecuado, ya que la extracción de un cordal incluido tiene asociados unos riesgos importantes.

Habitualmente el profesional más adecuado para realizar este tipo de extracciones es el CIRUJANO MAXILOFACIAL.

¿Por qué es tan frecuente la inclusión de cordales o muelas del juicio?

Los problemas en la erupción de los cordales es bastante común, ya que en la evolución humana, el tamaño del maxilar superior y de la mandíbula ha ido disminuyendo más rápido que el número de dientes. Esto provoca una falta de espacio que impide la normal erupción de éstos.

Función de los cordales

Cordales y Cordales incluidos - Instituto Odontologico Maxilofacial Los cordales o muelas del juicio no tienen una función muy importante. Hoy en día podemos afirmar que los cordales provocan más problemas y molestias que beneficios.

¿Por qué es tan frecuente la inclusión de los cordales o muelas del juicio?

Los problemas en la erupción de los cordales son bastante frecuentes, ya que debido a la propia evolución del hombre el tamaño del maxilar superior y de la mandíbula ha disminuido más rápido que el número total de dientes, lo que provoca una falta de espacio impidiendo la erupción de éstos.

¿Por qué está indicada la extracción de los cordales incluidos?

Cordales incluidos

  • La extracción de cordales normalmente se indica ya que es muy probable que provoquen problemas a corto o largo plazo.
  • Al intentar salir, empujan a los otros dientes provocando apiñamiento y malposición de estos, además de provocar dolor e inflamación.
  • El problema más importante aparece en el momento que el saco que rodea a la muela o cordal incluido se llena con liquido formando un quiste, el cual crece y daña a las muelas, hueso y nervios.

Cordales no incluidos

  • Los motivos de extracción de cordales no incluidos son la caries dental y la enfermedad periodontal, asociadas o no a dolor e infecciones repetitivas.
  • Otras causas posibles son: diente en áreas sometidas a irradiación, causas protésicas, causas ortodócicas, asociación a quistes o tumores, etc.

En cualquier caso, la extracción de cordales siempre debe estar indicada por el profesional.

¿Cómo se realiza la extracción de cordales incluidos?

Se trata de una intervención quirúrgica que se realiza con anestesia local, realizándose la extracción de una hasta los 4 cordales. En algunos casos es posible la sedación consciente o la sedación intravenosa complementaria.

Tras la extracción de cordales

Después de la extracción de cordales, ya sean cordales incluidos o no, aparece normalmente un sangrado que en poco tiempo desaparece, además de posible hinchazón / hematoma en la zona de extracción.

El especialista recetará antibióticos y antiinflamatorios, para evitar que pueda aparecer infección y para minimizar el dolor.

Complicaciones

Las complicaciones que pueden aparecer son poco frecuentes y pueden ser inmediatas y mediatas (secundarias o tardías).

  • inmediatas: fracturas del diente, fracturas o luxaciones de dientes adyacentes o antagonistas; fracturas del tabique oseo, borde alveolar, tuberosidad, suelo nasal o sinusal o mandibular; luxación de la articulación temporomandibular; desgarros, hemorragias, heridas de partes blandas; lesiones de los nervios; desplazamiento del diente a otras regiones, enfisema submucoso, fractura de instrumental, rotura de obturaciones o prótesis vecinas, etc.
  • mediatas: infecciosas (alveolitis, osteitis, abscesos, osteorradionecrosis, celulitis, trismo, sinusitis, etc); hemorrágicas (de causa local o general); mecánicas o traumáticas (periodontal traumática, comunicaciones buconasales, alteraciones de la articulación temporomandibular); tumorales (quistes residuales o epulis granulomatoso); generales (bacteriemas, septicemias, glomerulonefritis, crisis hiperglucémica o hipertiroidea, descompensaciones cardiacas, hepatitis, etc).

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