Los tumores de cabeza y cuello, representan aproximadamente el 5% de los cánceres de los varones y del 2% de las mujeres.

En conjunto son la quinta neoplasia más frecuente en la población mundial.

¿A qué se denomina tumores de cabeza y cuello?

Bajo el término de tumores de cabeza y cuello se incluye a un grupo de tumores malignos (o neoplasias) localizadas en:

  • los senos paranasales (4 pequeñas cavidades aéreas situadas en la cabeza),
  • cavidad nasal,
  • nasofaringe (porción superior de la garganta situada detrás de la nariz),
  • orofaringe (porción media de la garganta situada detrás de la boca) o parte posterior de la garganta (amígdala, paladar blando y base de la lengua),
  • hipofaringe (porción inferior de la garganta),
  • laringe (glotis, subglotis y supraglotis),
  • cavidad oral (mucosa oral, encía, paladar duro, lengua móvil y suelo de boca),
  • labio y las glándulas salivares.

Tratamiento de tumores de cabeza y cuello en Madrid

Factores de riesgo de tumores de cabeza y cuello

Entre los más importantes tumores de cabeza y cuello se encuentran:

  • Consumo de tabaco: se ha comprobado que el tabaco ya sea fumado (cigarrillo, pipa o puro) o masticado aumenta el riesgo de cáncer en la cavidad oral, orofaringe, hipofaringe y laringe. Hay relación con la cantidad consumida y los años de hábito. Actualmente se conocen más de 50 agentes en el tabaco capaces de producir cáncer.
  • Consumo de alcohol: su principal papel en la producción del cáncer de cabeza y cuello viene determinado por su asociación al tabaco, de modo que el consumo de ambas sustancias aumenta el riesgo 20 veces respecto a los no consumidores. Está implicado en la producción de cáncer de laringe, orofaringe, hipofaringe y cavidad oral.
  • Hábitos de vida y dieta: la mala higiene bucal se asocia con el cáncer de cavidad oral. Algunas carencias nutricionales, especialmente de vitaminas A y C, pueden contribuir a la producción de cáncer de cavidad oral, laringe y faringe.
  • Infecciones: los datos epidemiológicos han relacionado al virus de Epstein Barr en la producción del carcinoma de nasofaringe,fundamentalmente en un tipo de tumor denominado carcinoma indiferenciado (o linfoepitelioma).
  • En los pacientes infectados por el virus de inmunodeficiencia humana e inmunodeprimidos puede aumentar la frecuencia del carcinoma de cavidad oral. Aunque las infecciones por virus del papiloma humano, generalmente sólo producen verrugas en las manos, los pies y otras superficies cutáneas, pero se ha comprobado que aumentan el riesgo de cáncer de orofaringe, especialmente de amígdala.
  • Radiaciones: la exposición a la luz del sol se ha relacionado con el cáncer de labio inferior en población con trabajos al aire libre y en personas con la piel clara.
  • Inhalación de productos: los trabajadores del níquel, madera, petróleo o pieles tienen un riesgo incrementado de padecer cáncer de senos paranasales y de nasofaringe. La inhalación de hidrocarburos en áreas urbanas parece asociarse con mayor riesgo de cáncer de laringe. La exposición a asbesto y plomo aumenta el riesgo de carcinoma de glándulas salivares.